Cartagena Negra 2022 – Crónica día 6

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Martes 6 de septiembre de 2022

Dan inicio en Cartagena las VIII Jornadas de literatura negra, policíaca y de misterio. Un año más Cartagena Negra comienza una carrera de fondo que durará cinco días, donde pasarán por El Batel una treintena de autores de novela y cientos de espectadores, aficionados y adictos a estas jornadas.

 

La jornada de hoy se inició con la proyección del cortometraje «Mi condición», de Coke Arijo. Sofía regresa a casa de noche y sola, durante el trayecto dialoga consigo misma sobre su condición de mujer y los peligros de ir sola a esas horas. En la parada de autobús tampoco hay nadie, está sola hasta que llega un profesor de arte y se produce entre ellos una conversación en la que nadie es quien dice ser.

Entran a escena presentados por Antonio Parra y moderados por Francisco Marín, los cuatro candidatos al Premio Icue Negro de esta edición. Es una de las mesas más importantes de cada año, ya que si la gente no se atreve, escribe y debuta no existirían festivales como este que hacen que  la novela negra siga viva.

José Francisco Alonso con «Pisto a la bilbaína», dice de su obra que quería hacer un personaje real y cercano y que fuese de Bilbao, haciendo de esta ciudad una metáfora del mundo. A José Francisco le gusta cocinar y quiso juntar sus obsesiones en esta obra: gastronomía y filosofía. Es profesor de esta materia.  Pisto a la bilbaína es una temporalización cierta, Bilbao en 2013. Ficciona algo que no ha sucedido pero sí podría haber sucedido.

Inés Domenech con «Muerte nupcial». Inés es ávida lectora de novela negra. Todo el mundo sabe como funciona el sistema del levantamiento de un cadáver y los forenses no son protagonistas. Es médico forense y quiso explicar lo que se hace en un levantamiento de un cadáver. Después de trabajar muchos años en el medio rural ha querido plasmar lo vivido en sus años de experiencia. La novela nace del enfado ya que grandes novelas policíacas no reflejan el trabajo de los forenses.

Mar Moreno con «Nunca sabes quién llama». Durante el periodo de la pandemia se multiplicaron los pedidos por Internet. Mar tuvo un pequeño incidente con un repartidor que le sorprendió, nada que ver con la novela y ese hecho le dio la idea. Pensó que valía la pena escribir sobre la frontera entre lo excluido y la exclusividad, ya que, algunas personas que repartían la cruzaban, y la violencia puede estallar cuando esos dos mundos chocan. Recalca que cualquier parecido con la realidad es pura casualidad. La novela social de hoy también es novela negra.

Eduardo Fernán-López con «La dentellada». El título es suyo. Quería que fuera algo relacionado con el lobo y con esa fortaleza de los dientes del lobo. La dentellada que siente el protagonista durante su carrera vital y el dolor interno que le avisa de lo que está haciendo mal. La dentellada que recibe el protagonista es la que hace tener ritmo a la novela.

José Francisco: «Una primera novela no es nada fácil, hace falta gente que confíe en ella y hacen falta premios como éste. En mi caso cuando escribo me parece maravilloso. Te hacen falta referentes no solo el premio, primero el editor y los lectores. De lo escrito tengo culpa yo, de que me lean tiene culpa mi editora».

Francisco Marín les pregunta sobre su modus operandi a la hora de afrontar la escritura de la novela.

Mar: «Me pasé meses viviendo con un criminal metido en mi cabeza. Te viene la idea y la tienes que desarrollar, el nivel de concentración y de convivencia que se produce con los personajes es enorme. Entras en un proceso que no tiene nada que ver con tu vida. He convivido con él, era una voz que me hablaba, un señor instalado en mi cabeza contándome la novela».

Eduardo: «Suelo tener, partiendo de una idea, un hecho real que manipulo para que no tenga que ver. El personaje principal o secundario muy potente tiene calidad de real. Busco atmósfera que me interese y una idea de iniciar una novela, con un final aproximado y una o dos escenas que me interesen. Y empiezo a mover los personajes. Tardo tres meses en el primer borrador. Lo que finalmente entrego no tiene mucho que ver con la idea original, ha mudado porque he ido encontrando cositas que han hecho cambiar la obra. No hago esquemas».

Inés: «Pienso un tema, en general intento que sea un trastorno social, un tema que me preocupe. Voy creando el asesinato y luego voy viendo quien es el asesino, pero necesito hacer un esquema lineal. Necesito saber el inicio y el final. Intento tener un laberinto de la trama antes de empezar a escribir».

José Francisco: «Trabajo con estructuras pero cuando las desarrollo a veces no encajan. Soy muy obsesivo con una idea que da vueltas en la cabeza. Me dedico a pensar como la voy a llevar a cabo. Una especie de diálogo conmigo mismo hasta que la idea coge forma. Me gusta generar suspense o que la última frase cambie toda la narrativa anterior que hace que esa novela sea distinta a la anterior. Lo primero que hago es comprarme un cuaderno, es una manía».

Sobre los referentes literarios de los finalistas del Premio Icue Negro, hay mucha variedad, para gustos colores. Andrea Camilleri y Vázquez Montalbán forman parte del universo en el que le gusta leer y escribir a José Francisco. «Lo bueno que tiene la novela negra es que deja cabida a todos. Para mi Camilleri es Dios, Márkaris el Espíritu Santo».

Para Inés, P. D. James y Conan Doyle, son sus referentes, así como ejemplo de la novela enigma.

Mar Moreno apunta a dos clásicos: Agatha Christie y Patricia  Highsmith.

Andreu Martí, Juan Madrid, Ledesma , Domingo Villar,  y la novela latinoamericana con Boris Quercia, Ernesto Mallo y Padura, son para Eduardo sus faros literarios.

¿Cómo se sintieron los cuatro autores cuando recibieron la llamada de la organización de Cartagena Negra para darles la gran noticia de que eran finalistas? José Francisco tuvo la sensación de que el tiempo se dilataba demasiado, tenía gran impaciencia, además a eso se sumaba la discreción que le habían pedido desde la organización. Se lo contó a su mujer. Irene se lo dijo a toda su familia, estaba feliz permanentemente por esta noticia. Mar, consultaba Internet para ver si su nombre estaba ya de forma oficial. A Eduardo lo pillaron trabajando en su última novela, le sorprendió, se puso nervioso y «me jodieron el día de la alegría que me entró. Ese día ya no escribí más». Todos están de acuerdo en que ha sido un hecho que les hizo mucha ilusión.

 No puede pasar una edición si Francisco Marín no hace una de sus preguntas bandera: las manías…

Eduardo: «Yo siempre escribo en silencio total siempre en mi casa y mi mesa. Por la tarde después de comer, por la mañana no escribo. Tengo que tomar primero un café y luego corrijo tomando mate».

Mar: «No me falta un cuaderno de apoyo, luego escribo en el ordenador. No puede faltar la Coca-Cola. Para meterme en faena necesito escuchar la banda sonora de Memorias de África, me estimula a escribir».

Inés: «Necesito silencio y tener un cierto tiempo. Empiezo escribiendo a mano, hago esquemas. Me gusta acompañarme de mi perrita».

José Francisco: «Escribo a las cinco de la mañana. Para escribir una novela necesitas dos y tres horas diarias y esa franja horaria es la mejor para mi debido a las circunstancias familiares (los niños duermen a esa hora). Se me pone mal carácter cuando no escribo».

¿Y qué hay de los personajes? A Francisco Marín  le preocupa y mucho si dominan al personaje o el personaje les domina a ellos.

Eduardo: «Los tengo bien atados, puede pasar que lo empuje en una trama que me interese. Le dejo caminar, le llevo yo y llega hasta donde quiero que llegue».

Mar: «Son nuestros niños, me considero la primera lectora de mi novela. Una cosa es lo que pasa y otra la calidad de la escritura o como se desarrolla la historia. Los personajes tienen vida propia, los dirigimos nosotros pero en la construcción de la novela te sorprenden cosas».

Inés: «Intento amarrar al personaje porque la trama tiene que estar muy cuidada pero a veces se escapa para que hagan lo que yo le diga».

José Francisco: «El personaje se ríe del autor».

Finalmente hacen la defensa de su candidatura a ICUE NEGRO. En una palabra o dos…¿Por qué debería ganar tu novela el premio? José Francisco dice que su obra es distinta y original. Inés, que es interesante y descubre nuevos horizontes. Y Mar, jocosamente nos hace saber que espera que no gane «si tengo promoción será terrible porque va a conmocionar a la población».

Y aquí se quedan los cuatro, en el misterio de quién ganará. Entra al escenario el Concejal del Área de Gobierno de Cultura, Juventud e Igualdad, David Martínez Noguera, un tipo muy majo que apoya incondicionalmente estas jornadas. Después Antonio Parra nos ha ofrecido un relato muy emotivo, homenaje a aquellos que hoy están en el cielo, porque igual hay ahí arriba un cielo de novela, de novela negra: Domingo Villar, Asensio Piqueras, Javier Abasolo y Fernando Marías, que en paz descansen y que desde donde estén guarden el buen nombre de la novela negra.

Para cerrar el primer día de las octavas jornadas, número mágico, Cartagena Negra trae a sus tablas a Rosa Ribas, una mujer a la que da gusto escuchar, una mujer zen, que traslada al público honestidad, sencillez, humildad, inteligencia,… es un ser mágico. Nos dejó a todos hipnotizados con su oratoria. Se han tocado temas como el papel de la mujer en la novela negra, los festivales, premios y de los personajes de su obra.

Rosa Ribas: 

«Cuando empezó a crecer el número de autoras, te encontrabas con la situación típica de mesas para mujeres y a esta situación yo me negaba»

«A mi han dejado de invitarme a festivales porque me he negado a ir a ciertas mesas, me quedo fuera y prefiero no ir».

«Somos muchas las que estamos escribiendo y muy buenas».

«Las mujeres tenemos derecho a escribir malas novelas y mediocres. Hemos vivido la idea de que la mujer debe ser excelsa. Las mujeres y los hombres tienen derecho a la mediocridad. Pero no solo ver a las mujeres cuando es algo excelso. Tenemos derecho a escribir novelas excelsas, mediocres y malas».

Sobre los personajes de su obra, la mentira del ser humano  y la soledad «todos tenemos miedo a estar solo»

«Todos hemos tenido el miedo a la soledad, a quedarse excluido»

«Cuando empecé a escribir novela negra éramos muy pocas, éramos rarezas»

«En el género hay novelas muy buenas, entretenidas y muy malas y todo el mundo tiene derecho a escribir novelas malas. Las mujeres también tenemos derecho a escribir novelas muy malas y a que no se nos perdone la vida por ello, sino que te lean sin prejuicio y sin expectativas de género».

«¿Por qué algunas novelas han tenido tanto éxito? Porque han tocado algo dentro del lector».

«Ese no sé qué no es calculable y eso es fantástico. Ni el editor más exitoso ha dado con la fórmula del bestseller».

«La fórmula del bestseller no existe, a veces es un estado de gracia».

«No hay que contar a veces todo, porque no sabemos cómo es porque  hay aspectos que son inefables y una de las cosas inefables es que no se saben las razones del éxito del libro».

Maravillosa Rosa Ribas.

Y la ganadora del IV Premio Icue Negro, previa broma de Francisco Marín sobre el fallo del premio,  ha sido…

NUNCA SABES QUIEN LLAMA, de Mar Moreno

Editorial: Poe-Berenice

Sinopsis:

Cinco de la tarde. Suena el timbre. Una mujer, que espera un pedido, abre confiada la puerta: un misterioso desconocido que dice llamarse como su marido pretende apoderarse de su hogar, de su cuerpo y de su modo de vida. La indignación inicial se convierte en pánico cuando toma conciencia de los verdaderos planes del recién llegado.

Las zonas más acomodadas de los alrededores de Madrid son el escenario de esta novela impactante, intensa, en la que un hombre acabado intenta hacerse con la vida de otras personas, a las que, por su oficio de repartidor, conoce bien. Con una prosa certera, limpia y directa, con una mirada siempre sensible hacia el dolor humano y abundantes dosis de intriga y suspense, Mar Moreno nos sumerge en una oscura y sórdida trama —desgraciadamente muy posible— que nos hace vivir como en carne propia, desde la primera página, el miedo, la angustia de las víctimas y la perturbación del extraño.

«El repartidor ha vigilado la vivienda durante mucho tiempo. Durante días ha aguardado con paciencia a que la asistenta la abandone, suele hacerlo sobre las cinco, después de recoger la cocina. La ha visto salir andando muchas veces dirigiéndose a la cercana parada de autobús, por eso sabe que, hoy, como todos los viernes a esa hora, la dueña de la casa ya estará sola.»

Reportaje gráfico de la jornada.

 

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